El Vaticano le ha encargado a un arzobispo norteamericano que imponga una reforma integral de la mayor agrupación de monjas de Estados Unidos, a la que acusa de “graves desviaciones doctrinales”, por oponerse subrepticiamente a la doctrina oficial en materia de sacerdocio y homosexualidad, y por “la prevalencia de ciertas ideas feministas radicales incompatibles con la fe Católica en algunos de sus programas y presentaciones.
El País, 19/04/2012 >>
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